Como esto va de sueños, antes de pasar a relatarles mis experiencias más actuales, quiero ponerles en precedentes sobre mis anteriores sueños.
De pequeño, solía sufrir pesadillas muy vividas y con gran nivel de detalles, y la sensación de peligro me acompañaba al despertar.
Lo cierto es, que con el paso del tiempo, comenzaron a aparecer sueños en los que yo me daba cuenta de que no estaba despierto. En el momento que descubía que no eran reales, perdía el miedo y podía manipular mi realidad. Por ejemplo: si alguien me perseguía y yo no era capaz de correr, de repente, algo me hacía darme cuenta de que estaba soñando, y a partir de entonces yo era más rápido y ágil y mi perseguidor tropezaba y caía.
Yo en aquel entonces, no tenía ni idea de que esa facultad era ser soñador lúcido ni de que era algo especial, creía que le pasaba a todos. Esto fue disminuyendo y poco a poco mis sueños se volvieron borrosos según crecía y deje de recordar gran parte de ellos.
Después, las pesadillas volvieron, y esta vez acompañadas por un fenómeno conocido como 'parálisis del sueño': básicamente es un estado de parálisis en la que tu mente despierta, pero tu cuerpo sigue dormido o paralizado. Además me pitaban los oidos muy fuerte y me sentía observado, expuesto y vulnerable.
Lo peor de todo es que esta vez tomaba cada pesadilla como real y me veía obligado a vivir cada noche situaciones dantescas y tremebundas.
Busque alivio en métodos para dormir sin sueños y pareció que las pesadillas remitian. Con el tiempo, di el problema por resuelto y volvi a dormir normalmente. De vez en cuando tenía una pesadilla, pero muy pocas, la mayoría sueños normales. Después, tuve una conversación con viejos amigos de mi infancia y me recordaron cuando yo les decía que controlaban los sueños. Seguían sin creerme, aún cuando uno de ellos dijo que a él le había pasado un par de veces también. De esta conversación, me vino un gran interés por el tema de los sueños. Más concretamente por los sueños lúcidos: aún cuando yo no los conocía por ese nombre.
Fruto de mi repentino interés, me informé con largueza en internet y libros de la biblioteca. Así es como supe que algunas personas tienen cierta facilidad natural para tener este tipo de sueños. Inmediatamente, me sentí identificado con el perfil de aquellos que tienen tendencia natural para los sueños lúcidos. Comencé a practicar unas ciertas pautas que, se suponía, ayudaban a tener la habilidad de soñar siendo consciente de ello. Los resultados fueron tremendamente satisfactorios, ya que en solo una semana tuve mi primer sueño, tres días después, el segundo y el tercero ¡dos la misma noche! A partir de ahí, ha sido un no parar.
Bueno, más o menos eso es todo. Ahora que tenéis un precedente sobre mi historia onírica, podemos continuar con el primer sueño.